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lunes, 7 de julio de 2014

EL SISTEMA JUBILATORIO ARGENTINO, LA ESTAFA PERPETUA

Antes de comenzar me gustaría aclarar que no soy Contador, ni Economista, ni Abogado especialista en Derecho Previsional; por eso solicito a los lectores cierto grado de indulgencia frente a algunos errores conceptuales y, al mismo, desafío a los técnicos a intentar refutar mis opiniones, convencido de que me asiste la razón.
El sistema previsional argentino tuvo un comienzo errático, Hipólito Yrigoyen estableció  los primeros regímenes jubilatorios con no pocos dolores de cabeza provocados por aquellos que no deseaban sufrir descuentos en sus haberes aunque ese dinero significara un ahorro para el futuro. A partir de 1946, con su particular “estilo”, Juan D. Perón generalizó las jubilaciones y, con muchos aportantes y pocos beneficiarios, las diversas Cajas Jubilatorias acumularon grandes cantidades de recursos. Se diseñó el sistema para que hubiera cuatro trabajadores por cada jubilado; los aportes del 12,5 % de los trabajadores sumados al 12,5% de los aportes patronales representaba un sueldo completo y permitía garantizar el 82% de jubilación y una pequeña “ganancia” a favor de las cajas.
Todos conocemos en parte la historia. Las cajas fueron intervenidas y el Estado Nacional comenzó a tomar prestados los fondos jubilatorios reemplazándolos por documentos; al mismo tiempo los avances científicos y sociales permitieron prolongar la expectativa de vida, los trabajadores se jubilaban más “jóvenes” y vivían más tiempo, sin que nadie se atreviera a modificar las edades mínimas. Todo esto, más las recurrentes crisis económicas, los aumentos del déficit fiscal y una larga serie de etcéteras (entre las que deben incluirse las “trampas” de los propios beneficiarios) llevaron al sistema a la quiebra y a los jubilados a la pérdida de parte de su dignidad.
Dejenme “saltar en el tiempo” para recordarles que, entre 2002 y 2003, la economía argentina funcionó sin bancos. La realidad es que muy lejos de ser los “motores de la economía” que se supone deben ser los bancos en nuestro país representan un lastre limitados a comportarse como prestamistas del Estado. Así se comportó la “Patria Financiera” y, como su natural heredera, así se comportaron las AFJPs  a partir de la privatización del sistema; luego de cobrar sus comisiones y, en lugar de invertir los fondos en actividades productivas, especularon comprando nuevos “Bonos Paga Dios” que luego del Default de 2001 fueron refinanciados con una importante quita.
Llegamos entonces al primer intento de reestatización del gobierno de los Kirchner, realizado con un importante error táctico. Mientras que en los ’90 el trabajador debía hacer explícita su voluntad de permanecer en el “Régimen de Reparto” o ser pasado, de oficio, al “Régimen de Capitalización” en este primer intento el trabajador debí a manifestar su voluntad de regresar a la Jubilación Estatal; la burocracia estatal sumada a la desidia de los argentinos dio, como resultado, un escasísimo número de pases y entonces Cristina jugó su carta: la estatización por decreto.
El Estado si hizo, entonces, con la administración de los fondos y una vez más se apoderó de los mismos reemplazándolos por nuevos bonos. Se calcula que el ANSES recibió treinta mil millones de dólares, ¿cuánta expansión económica podría haber generado ese dinero si  se creaba un programa de créditos hipotecarios?; ¿Cuánta expansión económica se hubiera generado si se hubiera invertido en infraestructura?; ¡Pero no!, se fomentó el consumo de corto plazo, se le regalaron computadoras a los pibes de los colegios secundarios (en muchos casos de los que en 2011 votaron por primera vez) y se hicieron obras públicas de la manos de Julio De Vido, Lazaro Baez y Hebe de Bonaffini.
En síntesis, el Kirchnerismo se dedicó a dilapidar los fondos jubilatorios

Roberto A. Scigliano
Veterinario (UBA)

domingo, 15 de junio de 2014


EL SECTOR AUTOMOTRIZ, TEMPORARIA DEBACLE Y SU FUTURA RECUPERACIÓN

El hecho es que las empresas automotrices están suspendiendo empleados y acotando su producción. El sector que tanto ha crecido expandiendo la capacidad ociosa instalada en los 90 y el intercambio con Brasil, a quien vende 8 de cada 10 autos que exporta, se encuentra en jaque. Recordemos que entre enero y mayo el sector padeció una caída en su producción de un 23% y en patentamientos del 24%. En los primeros meses del año se tomaron medidas que produjeron un impacto negativo como la aplicación de un impuesto a los vehículos de lujo, el pedido oficial para que las empresas reduzcan en un 20% sus importaciones, y la devaluación del peso que hizo que la mayoría de las empresas suspendieran ventas. Desde gobierno se inclinan por adjudicar la causa de los problemas al comercio exterior debido a la caída de las ventas a Brasil. Por otro lado la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) ha manifestado que la causa del desplome es también la caída del mercado interno. Y la oposición, por el momento, se ha limitado en su mayoría a pedir que se elimine el impuesto a los vehículos de lujo. La noticia mas esperanzadora resulta ser el acuerdo que firmaron Argentina y Brasil que tiene como aspecto importante el aumento de la cuota de mercado de los autos argentinos en Brasil que pasaría de un 8 a un 11%. Aunque también queda el saldo de lograr un desarrollo integral de las automotrices y las autopartistas que se echan la culpa mutuamente por la sombría coyuntura que están atravesando.

Moyano Agustín Danilo
Lic. en Psicología

Bibliografía

viernes, 13 de junio de 2014

LA OTRA “TRABA” DEL COMERCIO EXTERIOR ARGENTINO

Las tristemente celebres trabas a las importaciones y las dificultades para exportar, además de la discrecional obligatoriedad para dicha labor, no son las únicas responsables de, como mínimo una recesión   en TODOS los aparatos productivos del país, sino que, además, se nos presenta otra realidad, que a mediano y largo plazo puede ser terminal, y que viene atacando al rubro, desde el 2014 sin prisa, pero sin pausa.
La nula tecnologizacion del puerto de Buenos Aires y sus cada vez más marcadas consecuencias económicas, para los que apuestan al intercambio de mercaderías con el resto del mundo, ven que cada vez  a modo operativo y con su lógica consecuencia en sus economías, merma dichas posibilidades de intercambio.
Gastos fuera del presupuesto por las demoras en los arribos de los buques (que operan para la impo como para la expo) y sus consecuentes extra costos, además de la potencial generación de incumplimientos contractuales con proveedores/clientes, hacen que, el camino del intercambio comercial, sea AUN MAS, con mas obstáculos que desde hace años la Secretaria de Industria, Comercio y Producción nos propone, haciendo casi una quimera el importar o exportar, desde artículos de consumo, de primera necesidad y de partes para el desarrollo de productos finales, con la capacidad de inserción en el mercado local e internacional.
Esta realidad no solo pega en el bolsillo de los que menos tienen, como ser PYMES y comercios noveles en el intercambio, sino que , de continuar con esta tesitura, no sería de extrañar que las políticas que rigen, para América Latina, se profundicen en aras de las estrategias de las grandes empresas del rubro como ser agentes de carga o líneas marítimas, que vienen optando, desde 2013 en instalar sus oficinas “para las ameritas” en Brasil y/o Uruguay, no solo a efectos rentabilidad (lógica en todo sector privado) sino también en previsibilidad en el cumplimento de las formas y los tiempos que el intercambio comercial a gran escala requiere.
Esto no solo genera una merma en nuestra ya golpeada balanza comercial, sino que, si esta tesitura empresarial, de los popes del comercio exterior, se profundiza, la perdida de fuentes de trabajo, está a la vuelta de la esquina para con los empleados del rubro, y las empresas o rubros “satélites” del mismo (no es menor que desde la implementación de las “trabas a las importaciones” el rubro y derivados, entrego la friolera de casi 200 mil personas al desempleo y/o a la informalidad laboral.
Si entendemos que somos un país, que depende , en gran medida, de la capacidad de inserción de sus productos en el mercado internacional, y que no solo para que esto ocurra, sino crezca, estos “pequeños grandes detalles” deben ser atendidos, ya que no solo se benefician las empresas que comercian, sino el estado (desde AFIP/ADUANA) si el volumen de cargas es mayor, ya que recauda mas, y si el mismo se expande, la generación de trabajo genuino, llegara mas temprano que tarde.
Es una tarea que se debe encarar, con resultados no en el corto plazo, pero que desde el mediano y largo, harán del puerto de Buenos Aires, una plaza atractiva, para que las empresas navieras del rubro, la consideren dentro de sus itinerarios de carga y descarga, ya que al igual que con los ferrocarriles, donde hay un puerto en funcionamiento, hay empleo y posibilidad de progreso.
El hacer funcionar, y tecnologizar la “marca” del “puerto de Buenos Aires” se impone como política, como coyuntura y como necesidad.

Franco R. Grande
Estudiante de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales




domingo, 9 de marzo de 2014

SORPRESAS EN LA ECONOMIA JAPONESA

En la revista Fortuna se ha publicado un artículo escrito por el primer ministro de Japón Shinzo Abe, que a pesar de ser muy breve y poco específico, manifiesta en líneas generales el rumbo que va a tomar la estrategia japonesa de aquí en adelante.
En primera instancia se explica que Japón viene de dos décadas de estancamiento, hace más de una década que sienten una presión deflacionaria en donde el nivel de los salarios viene cayendo desde el año 2000 a un promedio anual de 0.8%. Este número es significativo ya que, por ejemplo, el crecimiento promedio de los salarios nominales en Estados Unidos y el Reino Unido  ha sido del 3,3%, y en Francia del 2.8%. Los salarios japoneses perdieron durante la última década y media una cantidad mayor al PBI anual de DinamarcA, Malasia o Singapur. En cuanto a las empresas, su patrimonio neto se encuentra a la par de las europeas y las estadounidenses, y no se han visto comprometidas al sobreendeudamiento como algunos economistas suponían que iba a suceder.


Ahora bien, la nueva estrategia para lograr retomar una trayectoria ascendente a largo plazo consiste en lo que llaman “la sorpresa salarial”. Esto consiste por un lado en una política monetaria audaz y una política fiscal flexible. Japón se va sumar a las negociaciones para el Acuerdo Estratégico Transpacífico y va a introducir zonas especialmente desreguladas.  Y lo que consideran un punto importante va a ser el aumento de salarios para recuperar el vínculo entre la rentabilidad corporativa y los salarios, la inversión en vivienda, automóviles y otros bienes durables, y el consumo de los hogares en general. El gobierno, las grandes industrias y los sindicatos deben trabajar en conjunto para aumentar los salarios y las bonificaciones, y facilitar los incentivos que puedan aumentar la productividad. Esto será también acompañado por un estímulo fiscal que compensará el potencial efecto negativo de un aumento del impuesto sobre las ventas. El primer ministro de Japón tiene mucha confianza en esta nueva estrategia para recuperar el crecimiento, aunque sabe también que implica ciertos riesgos.  Según se dice, el pueblo japonés tiene esperanza en esta nueva estrategia y ha cambiado su mentalidad de resignación por una llena de esperanza.

Moyano Agustín Danilo

Lic. en Psicología

lunes, 24 de febrero de 2014

PERSPECTIVAS PARA LA ECONOMIA 
ARGENTINA EN 2014

La revista Debate de Febrero de 2014 nos ofrece algunos artículos interesantes que intentan esbozar los lineamientos básicos sobre los cuales se sustenta el futuro de la economía argentina de éste año. Nos encontramos, por supuesto, con la típica división de enfoques alineados con el gobierno y no alineados con el gobierno.
Carlos Heller establece las previsiones para éste año en materia económica y las metas que se propone cumplir el gobierno. Dentro de estas últimas se encuentran: bajar la informalidad laboral con medida de fomento a las pymes para la contratación formal de trabajadores, reducción de la desocupación a menos del 6,3%, incremento de la producción triguera en un 20%, reducción del tiempo de liberación de los despachos de importación, construcción de 143 establecimientos educativos, reducción de la mortalidad infantil al 9,8 por mil, aumentar en 1.625 Mw la potencia de generación eléctrica, realizar 600 km de ampliación de gasoductos troncales y aumentar la producción de gas hasta 8,5 millones m3/día, renovar el 100% de las vías de Retiro a José León Suarez de la línea Mitre y realizar pasos bajo nivel, incorporar a las líneas del AMBA 1.034 unidades cero kilómetro.
Dentro de las primeras se basa en el examen integral de la economía que realiza el Banco Central. Estima una expansión de la actividad global en 2014 de 3,2%, el crecimiento del PBI estará en línea con los supuestos del Presupuesto Nacional, los sectores que incrementarán su nivel de actividad son: la producción de bienes industriales, la construcción, el sector agropecuario y los servicios. Se proyecta un sendero creciente para la variación de precios. En cuanto a la política cambiaria, se continuará con el régimen de flotación administrada del tipo de cambio, y se prevé una evolución favorable de las reservas internacionales. El BCRA se propone contribuir al proceso de inversión, fortalecer el mercado interno y estimular el comercio exterior a través de una política de crédito.
En síntesis los objetivos del gobierno y del BCRA tienen el objetivo de: favorecer el proceso de inversión para expandir la oferta de bienes, para poder acompañar el impulso de la demanda y reducir las presiones sobre los precios.
Según Adrian Ramos, el BCRA moderó la política monetaria expansiva bajando la tasa de creación de dinero, incrementando el ritmo de devaluación y subiendo la tasa de interés. Esta estrategia se complementa con la propuesta de pago al CIADI y al Club de París, las negociaciones por la indemnización de Repsol, el anuncio del nuevo índice de precios en consulta con el FMI, con la esperanza de refinanciar vencimiento de 3.000 millones de dólares con el Banco Mundial en los próximos años.
Por último, pero no por eso menos importante, Marco Lavagna realiza un agudo y crítico análisis de la situación económica. Postula que el nuevo esquema del kirchnerismo no logrará salir éste año del crecimiento bajo, la inflación elevada, la caída de reservas y la descapitalización. Afirma que a fines de 2011 ya se registraba déficit fiscal primario, déficit de cuenta corrientes, atraso cambiario y agotamiento de las reservas de libre disponibilidad. Ante esto el gobierno en vez de aplicar políticas activas de reequilibrio macroeconómico, optó por el cepo y más intervención.
Llega a la conclusión de que el proceso inflacionario se verá alentado por el creciente financiamiento de BCRA vía emisión monetaria para cubrir el déficit fiscal, las trabas a las importaciones, la brecha cambiaria y la escasa inversión. También postula que el techo de la actividad económica es menor debido al acotado acceso a insumos que requiere el aparato productivo, un clima inestable para las inversiones apropiadas y una brecha cambiaria que distorsiona las decisiones económicas.
En cuanto al tipo  de cambio remarca que el piso de devaluación dejó de ser la inflación del Indec para ser la inflación real, y por eso el gobierno intenta fijar techos en las paritarias y realizar acuerdos de precios. Todo lo dicho anteriormente desincentiva las exportaciones y el ingreso de capitales, y estimula las importaciones además de la salida de divisas. A todo esto debemos agregarlo lo esencial: que los números de pobreza y trabajo informal no fueron mejorados, y que la descapitalización de los últimos años en infraestructura, energía y transporte no fue mejorada.

Moyano Agustín Danilo

Lic. en Psicología