PERSPECTIVAS PARA LA ECONOMIA
ARGENTINA EN 2014
La revista Debate de Febrero de 2014 nos ofrece algunos artículos interesantes que intentan esbozar los lineamientos básicos sobre los cuales se sustenta el futuro de la economía argentina de éste año. Nos encontramos, por supuesto, con la típica división de enfoques alineados con el gobierno y no alineados con el gobierno.
ARGENTINA EN 2014
La revista Debate de Febrero de 2014 nos ofrece algunos artículos interesantes que intentan esbozar los lineamientos básicos sobre los cuales se sustenta el futuro de la economía argentina de éste año. Nos encontramos, por supuesto, con la típica división de enfoques alineados con el gobierno y no alineados con el gobierno.
Carlos Heller establece las previsiones para
éste año en materia económica y las metas que se propone cumplir el gobierno.
Dentro de estas últimas se encuentran: bajar la informalidad laboral con
medida de fomento a las pymes para la contratación formal de trabajadores,
reducción de la desocupación a menos del 6,3%, incremento de la producción triguera
en un 20%, reducción del tiempo de liberación de los despachos de importación,
construcción de 143 establecimientos educativos, reducción de la mortalidad
infantil al 9,8 por mil, aumentar en 1.625 Mw la potencia de generación
eléctrica, realizar 600 km de ampliación de gasoductos troncales y aumentar la
producción de gas hasta 8,5 millones m3/día, renovar el 100% de las vías de
Retiro a José León Suarez de la línea Mitre y realizar pasos bajo nivel,
incorporar a las líneas del AMBA 1.034 unidades cero kilómetro.
Dentro de las primeras se basa en el examen integral
de la economía que realiza el Banco Central. Estima una expansión de la actividad
global en 2014 de 3,2%, el crecimiento del PBI estará en línea con los
supuestos del Presupuesto Nacional, los sectores que incrementarán su nivel de
actividad son: la producción de bienes industriales, la construcción, el sector
agropecuario y los servicios. Se proyecta un sendero creciente para la
variación de precios. En cuanto a la política cambiaria, se continuará con el
régimen de flotación administrada del tipo de cambio, y se prevé una evolución
favorable de las reservas internacionales. El BCRA se propone contribuir al
proceso de inversión, fortalecer el mercado interno y estimular el comercio
exterior a través de una política de crédito.
En síntesis los objetivos del gobierno y del BCRA
tienen el objetivo de: favorecer el proceso de inversión para expandir la
oferta de bienes, para poder acompañar el impulso de la demanda y reducir las presiones
sobre los precios.
Según Adrian Ramos, el BCRA moderó la política
monetaria expansiva bajando la tasa de creación de dinero, incrementando el
ritmo de devaluación y subiendo la tasa de interés. Esta estrategia se
complementa con la propuesta de pago al CIADI y al Club de París, las
negociaciones por la indemnización de Repsol, el anuncio del nuevo índice de
precios en consulta con el FMI, con la esperanza de refinanciar vencimiento de
3.000 millones de dólares con el Banco Mundial en los próximos años.
Por último, pero no por eso menos importante, Marco
Lavagna realiza un agudo y crítico análisis de la situación económica. Postula
que el nuevo esquema del kirchnerismo no logrará salir éste año del crecimiento
bajo, la inflación elevada, la caída de reservas y la descapitalización. Afirma
que a fines de 2011 ya se registraba déficit fiscal primario, déficit de cuenta
corrientes, atraso cambiario y agotamiento de las reservas de libre
disponibilidad. Ante esto el gobierno en vez de aplicar políticas activas de
reequilibrio macroeconómico, optó por el cepo y más intervención.
Llega a la conclusión de que el proceso inflacionario
se verá alentado por el creciente financiamiento de BCRA vía emisión monetaria
para cubrir el déficit fiscal, las trabas a las importaciones, la brecha
cambiaria y la escasa inversión. También postula que el techo de la actividad
económica es menor debido al acotado acceso a insumos que requiere el aparato
productivo, un clima inestable para las inversiones apropiadas y una brecha
cambiaria que distorsiona las decisiones económicas.
En cuanto al tipo
de cambio remarca que el piso de devaluación dejó de ser la inflación
del Indec para ser la inflación real, y por eso el gobierno intenta fijar
techos en las paritarias y realizar acuerdos de precios. Todo lo dicho
anteriormente desincentiva las exportaciones y el ingreso de capitales, y
estimula las importaciones además de la salida de divisas. A todo esto debemos
agregarlo lo esencial: que los números de pobreza y trabajo informal no fueron
mejorados, y que la descapitalización de los últimos años en infraestructura,
energía y transporte no fue mejorada.Moyano Agustín Danilo
Lic. en Psicología

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