En la revista Fortuna se ha publicado un artículo escrito por el primer ministro de Japón Shinzo Abe, que a pesar de ser muy breve y poco específico, manifiesta en líneas generales el rumbo que va a tomar la estrategia japonesa de aquí en adelante.
En primera instancia se explica que Japón viene de
dos décadas de estancamiento, hace más de una década que sienten una presión
deflacionaria en donde el nivel de los salarios viene cayendo desde el año 2000
a un promedio anual de 0.8%. Este número es significativo ya que, por ejemplo,
el crecimiento promedio de los salarios nominales en Estados Unidos y el Reino
Unido ha sido del 3,3%, y en Francia del
2.8%. Los salarios japoneses perdieron durante la última década y media una
cantidad mayor al PBI anual de DinamarcA, Malasia o Singapur. En cuanto a las
empresas, su patrimonio neto se encuentra a la par de las europeas y las
estadounidenses, y no se han visto comprometidas al sobreendeudamiento como
algunos economistas suponían que iba a suceder.
Ahora bien, la nueva estrategia para lograr retomar
una trayectoria ascendente a largo plazo consiste en lo que llaman “la sorpresa
salarial”. Esto consiste por un lado en una política monetaria audaz y una
política fiscal flexible. Japón se va sumar a las negociaciones para el Acuerdo
Estratégico Transpacífico y va a introducir zonas especialmente
desreguladas. Y lo que consideran un
punto importante va a ser el aumento de salarios para recuperar el vínculo
entre la rentabilidad corporativa y los salarios, la inversión en vivienda,
automóviles y otros bienes durables, y el consumo de los hogares en general. El
gobierno, las grandes industrias y los sindicatos deben trabajar en conjunto
para aumentar los salarios y las bonificaciones, y facilitar los incentivos que
puedan aumentar la productividad. Esto será también acompañado por un estímulo
fiscal que compensará el potencial efecto negativo de un aumento del impuesto
sobre las ventas. El primer ministro de Japón tiene mucha confianza en esta
nueva estrategia para recuperar el crecimiento, aunque sabe también que implica
ciertos riesgos. Según se dice, el
pueblo japonés tiene esperanza en esta nueva estrategia y ha cambiado su
mentalidad de resignación por una llena de esperanza.
Moyano Agustín Danilo
Lic. en Psicología
Moyano Agustín Danilo
Lic. en Psicología

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