PRIMERA PLANA, EL ARIETE DEL PODER
Desde su creación, el siete de noviembre 1962, en medio
de la confrontación militar entre "Azules" y "Colorados",
Primera Plana con la conducción de Jacobo Timmerman ensalzó la figura del jefe
del bando azul, el General Juan Carglos Onganía. En sus tres etapas fue
mellando la figura del presidente constitucional, el Doctor Arturo Illia con
columnistas que desde sus páginas abogaban por la recreación de una Argentina
Liberal que recuperará los tiempos de Roca o Justo, presidentes con "carácter",
de lideres por salvar un pueblo que puede presindir de los partidos políticos
tradicionales, sean estos la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP) o la Unión
Cívica Radical Intransigente, y terminar de estirparle la idea del regreso de
Perón.
Se puede observar también que no fue ésta una
publicación de alcance popular. No fue así concebida ni pensada desde sus
columnistas, ni de sus publicistas, como así también de su precio muy superior a
los semanales de la época.
En una palabra, una revista dirigida para la misma
elite porteña para que se replicara en todos los programas de alcance popular,
a través de los programas políticos de televisión y radio.
Primera Plana fue un instrumento golpista, su última
directora Ramiro de Casasbellas así la reconoce. ¿Fue el único medio golpista? No,
fue el de mayor trascendencia, pero como toda fábula tiene su moraleja, el
propio monstruo que ayudaron a crecer los termina devorando el 5 de Agosto de
1969, cuando fue cerrado por la censura de Onganía.
Atrás quedaron sus notas internacionales, sus frivolas
publicidades, sus arteras caricaturas y sus "periodistas" muchos de
ellos todavía riegan de tinta las
páginas de las publicaciones dirigidas al establishment, lo que quedará en la
memoria es que Primera Plana fue el ariete del poder.
Gustavo Adolfo Vallejos
Técnico en Comercio Exterior y Estudiante de
Periodismo.






