¿Hasta dónde llegará Francisco? es el título del Le Monde Diplomatique de Febrero de 2014. En el intento de otorgar una digna respuesta a una pregunta que la mayoría de la población se ha realizado se destacan los artículos de Juan Cruz Esquivel y Juan Marco Vaggione. El siguiente escrito expresa.de manera resumida la postura de ambos autores.
Al asumir la conducción de la Iglesia Católica en marzo de 2013 se presentan a Francisco los siguientes desafíos: el desmanejo financiero, la integridad y transparencia del Instituto Para las Obras de Religión, los casos de abuso sexual y pedofilia, el declinar de las vocaciones sacerdotales, el retroceso en los niveles de adscripción religiosa, la pérdida del rol de la Iglesia como garante de tramas identitarias en la población y en consecuencia la pérdida de eficacia en la regulación de la vida privada de las personas.
Por el momento Fransisco parece adoptar un estilo
que prioriza una Iglesia de masas, procurando una mayor participación de la
población y mayor dinamismo. Se comunica a través de un lenguaje sencillo porque
pretende que la propuesta evangélica sea entendible por todos para que luego
irradie sus consecuencias morales. El énfasis ya no estará puesto en el pecado
sino en el gesto misericordioso donde la Iglesia estimule a hacer el bien
posible y a vivir según la vida buena del evangelio.
Realiza una crítica al capitalismo global, sobre
todo a las causas estructurales de la pobreza en el mundo y a la mala
distribución de la riqueza. En síntesis postula que la inequidad es la raíz de
los males sociales, articulándose por lo tanto una política centrada en los
pobres y excluidos de la sociedad.
Reconoce la autonomía del Estado y del poder civil
pero piensa que el Estado debe hacer partícipe a la Iglesia en la elaboración
de políticas públicas.
Otro dato importante es el comienzo de una
descentralización de la Iglesia, en contra de su típico centralismo europeo,
para lo cual se nombran sacerdotes de regiones subrepresentadas para integrar
el Colegio de Cardenales. En cuanto a los abusos sexuales y las acusaciones de
corrupción en el Banco del Vaticano, ha creado comisiones específicas para
investigar lo sucedido y tomar medidas.
Uno de los límites que
se presentan es el rol de las mujeres dentro de la Iglesia ya que Francisco no
pretende movilizar el debate sobre su ordenación sacerdotal. Y respecto a la
interrupción voluntaria del embarazo reafirmó su desaprobación.Moyano Agustín Danilo
Lic. en Psicología

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